Retrato de Alejandro

Sabiduría

Apuntes honestos de cada proyecto: tropiezos, herramientas y pequeñas victorias

Imagen del post Blurgy: mi primer proyecto (y este blog)

← Inicio · 2026-03-28 · ~2 min de lectura

Blurgy: mi primer proyecto (y este blog)

Este espacio es mi blog de sabiduría: no pretendo tenerla toda, sino ir apuntando lo que voy aprendiendo con cada proyecto. Cada entrada será, en el fondo, un resumen honesto de tropiezos, descubrimientos y herramientas que por fin empiezo a entender.

Proyecto 1: Blurgy

Blurgy fue mi primera extensión de Chrome. La idea era simple en la cabeza y se complicó en cuanto toqué código real: permisos, el manifest, el popup, el content script, publicar algo que otro humano pueda instalar sin romperse el navegador… Todo eso fue Blurgy.co y el ecosistema alrededor del proyecto.

Me peleé mucho con Cursor (sí, con eso; si lo usas a fondo, sabes el dolor; si no, imagina la parte del flujo que más te hace sudar a las tres de la mañana).

Al principio creé un monstruo: algo que funcionaba a medias, crecía en todas direcciones y me costaba explicar ni yo mismo. Luego lo fui editando con Cursor sin tener del todo claro qué hacía cada pieza. Cometí muchos errores y muchas ineficiencias — refactors que no tocaban, pruebas a ciegas, soluciones copiadas que no encajaban. Pero también fue muy divertido: ver que el monstruo, poco a poco, respondía y que yo empezaba a leer los errores con menos pánico.

Qué me llevo de Blurgy

  • Leer la documentación antes de sumar otra dependencia salvaje.
  • Versionar y probar en un perfil limpio de Chrome antes de celebrar victoria.
  • Pequeños pasos: un cambio que compile, un flujo que se entienda, y luego el siguiente.
  • La sabiduría real aquí no es “nunca fallar”, sino documentar el fallo para no repetirlo en vano.

Si estás leyendo esto en el futuro: el siguiente proyecto tendrá su propia entrada y su propio caos ordenado. Gracias por acompañar el experimento.